¿Necesita saber que el Señor no se ha olvidado de usted? ¿Está desesperado por ver un rayo de esperanza en un mundo que parece desmoronarse? En Salmos 23 encontramos seguridad que el Señor nunca nos dejará.
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”, dice el versículo 4.
Los hebreos usan el término “salmawet” que significa “profunda oscuridad”. Muchos cristianos dirían que es fácil creer que Dios nos sostiene firmemente cuando todo nos va bien. Pero, ¿y en esos momentos duros donde todo está oscuro? Dios nos dice que no tenemos porqué temer lo maligno en ese valle porque Él es quien hizo el valle, quien permitió la sombra y deja que nos acompañe la oscuridad profunda.
Pienso en Moisés y cómo él tuvo que llevar a esos israelitas murmuradores fuera de Egipto hacia la Tierra Prometida. Él había sido fiel a Dios, pero el pueblo parecía estar retando al Señor.









“Mi madre dijo que si yo habría sido mejor ama de casa, mi marido no me habría dejado por otra mujer”, decía una joven entre un llanto desconsolado. De la noche a la mañana descubrió que todo lo que creía sobre su matrimonio y su pareja eran mentira. Él llevaba una doble vida, incluyendo otra mujer y una cuenta bancaria privada.


