Alguien que está desesperanzado y solo, usualmente no puede salir de sus situaciones. Tiene un gran sentimiento de pérdida. Debemos ir y llevarles las buenas nuevas de Jesucristo y todo lo que Él tiene para ofrecerles.
“El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” Juan 10:10
Una definición para esperanza es: buscar con confianza o expectativa. Debemos llevar la Palabra de Dios con toda su esperanza a alguien que no sabe que eso es verdad. Cuando llevamos esperanza, también es vida. Poder volver a creer, cambia vidas. Es más que sólo pedirle a Dios algo que necesitamos con urgencia, debemos esperar un milagro. En medio de orar, confiar y esperar una respuesta, debemos encontrar lo que estamos buscando.
“Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad del Señor en esta tierra de los vivientes” Salmos 27:13.
Por mucho tiempo he sentido que el problema más grande que tenemos en el mundo hoy, es que la mayoría ha perdido la esperanza. Hay muchas heridas, problemas, enfermedades, aflicciones financieras, desintegración familiar, temas mundiales, preocupaciones políticas, etc. El mundo parece estar sin esperanza.
Sin Dios, el mundo es un lugar terrible. Pero con la ayuda de Dios podemos salir adelante. Quiero que sepa que cualquiera que sea su situación en este momento, hay esperanza. Tal vez no pueda ver o sentir esa esperanza, pero ahí está para usted. ¿Cómo lo encontramos? Sólo en Jesucristo.
“¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!” Salmos 42:11
¿Cuál es su necesidad hoy? Sea que esté buscando empleo, sanidad para su cuerpo, necesite una casa, etc., llévelo a los pies de Jesús. ¿Hay alguien que necesite escuchar palabras de esperanza? Comparta con ellos la Palabra de Dios que trae esperanza. La esperanza es real, sólo inténtelo.









Camino al trabajo, vi estas palabras escritas en un rótulo de una iglesia local: “La esperanza es real”. Estaba de acuerdo con esa declaración, pero mientras meditaba en esa pequeña frase me percaté de que para muchos la esperanza no es algo verdadero. Creo que es uno de los regalos más importantes que podemos darle a otra persona, el obsequio de la esperanza.




