"Mi esposo me dejó hace 6 semanas y me acaba de mandar un correo electrónico para decirme que se quiere divorciar", me escribió una mujer recientemente.
"Mi esposa dice que ya no me ama. No puedo vivir sin ella. Por favor ayúdame a salvar mi matrimonio", me dijo un ejecutivo de mediana edad sollozando.
"TodavÃa estoy con mi marido, pero ya no lo amo", dijo una mujer de 40 años amargamente. "Han sido muchos años de dolor y enojo. Ahora cuando lo veo sólo siento rencor."
"HarÃa lo que fuera por salvar mi matrimonio", me dijo un trabajador de 30 años. "Pensé que se trataba de mÃ, pero cuando ella se fue supe que perdà algo increÃble. ¿Me puede ayudar?"
Estos son ejemplos de comentarios que recibo de personas dolidas, personas que han ignorado las señales de alerta de un matrimonio en problemas. Les comparto una historia de un hombre:
Estimado Dr. David:
Mi esposa me dejó hace 6 meses. Entre más tiempo ella está lejos, más veo lo malo que fui. Primero, la culpé a ella por irse. Le dije que estaba equivocada. De hecho, la amenacé con las Escrituras, tratando de hacerla sentirse culpable. Mi ira sólo la alejó más. No puedo creer que actúe asÃ. Mi esposa me dio tantas oportunidades y sólo la ignoré.
No sé si tenemos un futuro. No sé si ella me aceptará. Sólo quiero decirles a todos sus lectores que el matrimonio es frágil, como una rosa. No se puede caminar sobre ella y esperar que siga hermosa. Un dÃa, cuando menos lo esperas, ella se cansará. Crees que podrás lidiar con eso, pero no es asÃ. Tomen conciencia de lo que hacen.
¡Remordimientos! Todos los tenemos. Miramos hacia atrás y nos preguntamos cómo sucedió. Vemos con más claridad por el espejo retrovisor que por el parabrisas. Nos sentimos mal por el trato a nuestras parejas, las oportunidades perdidas, porque no apreciamos más al cónyuge. A veces todo esto lo reconocemos demasiado tarde.
Pero para muchos todavÃa hay tiempo para salvar su matrimonio. Las parejas en crisis tienen muchos temas en común. Aquà hay algunas señales de las que debe estar pendiente.
1. Experimentan conflicto continúo sin resolución.
Ninguna relación puede aguantar el peso de un conflicto no resuelto. Esta carga le desgasta, aun si logra ignorarlo diariamente. Las parejas necesitan las habilidades para hablar sobre problemas difÃciles y resolverlos.
2. Insensibles y demandantes el uno del otro.
Cuando se desintegra el respeto, las parejas en crisis empiezan a tratase mal. Con sarcasmo y gruñidos, su lenguaje no es nada edificante ni motivante, que afecta aun más la integridad matrimonial.
3. La relación está llena de crÃtica y comentarios despectivos.
Empiezan a sentir desprecio por su pareja, lo cual erosiona el amor que antes sentÃan. La crÃtica se vuelve rutinario conforme se "olvidan" de las cosas positivas que los atrajeron el uno al otro.
4. Hay más excusas para pasar tiempo alejados.
Con ira y resentimiento, empiezan a buscar motivos para estar alejados. Se involucran con otras amistades o actividades, en lugar de pasar tiempo en pareja.
5. Incomodidad en compartir sentimientos Ãntimos el uno con el otro.
Al encontrar a su cónyuge crÃtico e insensible, empiezan a retener sus sentimientos Ãntimos y detalles de su diario vivir. No hay lugar donde sus emociones pueden aterrizar seguramente, y esto crea aun más distancia entre ellos.
6. Hay cada vez menos intimidad fÃsica.
Las parejas se separan fÃsicamente, incluso al punto de dormir en habitaciones separadas.
7. Compasiones desfavorables del cónyuge con otros.
Trágicamente algunos empiezan relaciones de coqueteo e incluso aventuras amorosas para lidiar con su dolor. Otras personas parecen verse mejor de lo que tienen en casa.
8. Amenazas de separación y divorcio.
Conforme crece el dolor, muchos empiezan a hacer planes (aunque sea sólo en sus mentes) acerca de dejar a su pareja. Ellos tienen fantasÃas sobre cómo serÃa vivir solos.
Si usted mismo experimenta una de estas señales de alerta, haga algo. Las cosas no van a mejorar por sà solas. El tiempo no va a sanar su matrimonio. Deje de creer que podrá arreglar las cosas, no puede. La negación no le ayudará. Debe ser honesto sobre las condiciones de su matrimonio y tomar las medidas necesarias para sanar su relación. No permita que el orgullo le detenga para buscar ayuda profesional. Obtenga un objetivo fresco y perspicaz acerca de lo que está mal y aprenda qué pasos dar para salvar su matrimonio.
Puede salvar su matrimonio, pero no en sus propias fuerzas. Necesita la sabidurÃa de Dios: "Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!" (IsaÃas 55:9)
¡Busque ayuda ahora!









Recibo llamadas y cartas diariamente, cada una trágica y dolorosa. Algunas son de mujeres casadas desde hace 25 años, que han sufrido por muchos años. Otros de quienes han estado casados 52 semanas y creen haber cometido un error. Desilusiones y desmotivación luego de semanas, o años de dolor, todos quieren la salida.




