Hace tiempo, la sociedad entendía este hecho. Las ceremonias eran simples. Los matrimonios no eran extravagantes o elegantes, pero perduraban. No eran sometidos al balanceo emocional que fracciona tan fácilmente hoy en día.
Mientras crecías, el divorcio era inusual. Se daba bajo las circunstancias más desesperantes. (Regresa a su niñez y adolescencia. ¿Cuántos de tus amigos crecieron en un hogar desecho?)
Entonces, se dio la revolución sexual. Hombres y mujeres se dieron por vencidos con la “familia tradicional” de manera récord, tanto en la sociedad como en la iglesia. Pronto, el índice de divorcios en ambas áreas había crecido a un número extraordinario del 55 por ciento.
En estos días, ese índice está bajando. Nuevamente la gente se está casando y manteniendo esa unión. Están pensando un poco más en lo que significa estar casados, antes de tomar ese paso. (De hecho, la edad promedio de novias primerizas es ahora de 25 años; para los hombres primerizos es de 26).
A lo mejor, estos recién casados crecieron en hogares divorciados. Conocen el dolor y la frustración de tener dos parejas de padres, estar entre dos casas unas veces por semana, preguntándose si había algo que pudieron haber hecho para mantener juntos a sus padres.
Además de pensar un poco más en el matrimonio que la generación anterior, esta nueva ola de recién casados están haciendo lo posible para mantenerse unidos. Como indica el psicólogo Dr. Gary Rosberg, estas personas seriamente quieren hacer su unión “a prueba de divorcios”.
Si eres padre de un adolescente, esta es una buena noticia en dos niveles distintos. El primero, con respecto a tu propio matrimonio: ¿quién de nosotros no está interesado en fortalecer los lazos del sagrado matrimonio? Lo segundo, piense en la ola de impacto que tendrá sobre sus hijos. A ti ni a mí se nos enseñó cómo tener un matrimonio “a prueba de divorcio”. Se nos dijo simplemente que el matrimonio era para siempre y era malo divorciarse.
Ahora, tenemos la oportunidad de ser la generación de transición: enseñarle a nuestros hijos de qué se trata un matrimonio “a prueba de divorcio”.
El Dr. Gary Rosberg y su esposa Bárbara han identificado un número de principios bíblicos que son claves para un matrimonio “a prueba del divorcio”. Siguiendo estas normas no solo mejorará su relación con su pareja hoy, sino establecerá un patrón para que sus hijos puedan tener una relación duradera con su pareja en un futuro.
Llamo a estos principios “6 claves para un matrimonio mejor hoy”. Si quieres fortalecer tu unión de inmediato, empieza por mostrarle a tu pareja…
1. Amor de perdón – Porque Jesucristo se sacrificó por nosotros en la cruz, todos nuestros pecados han sido perdonados. El amor de perdón que Él nos ha mostrado es esencial en un matrimonio. Ofrece un nuevo comienzo luego de que un cónyuge haya herido al otro. Sin perdón, ningún matrimonio perdurará.
2. Amor de servicio – ¿Conoces las necesidades más profundas de tu cónyuge? Amándolo(la) con el corazón de un siervo es la mejor forma de averiguarlo. Sírvanse mutuamente en amor (después de todo, el Hijo del Hombre no vino para ser servido sino para servir).
3. Amor perseverante – El matrimonio es una maratón, no una carrera corta y rápida. ¿Estás preparado para algo largo o tienes la tendencia de “salirte” cuando se pone difícil? El amor perseverante nos sostiene durante las pruebas de la vida (y son esas pruebas las que hacen real cualquier matrimonio).
4. Amor de protección – En otras palabras, hazle saber a tu cónyuge que harías lo que sea necesario para mantener unido el matrimonio (mientras sea legal y moral, claro). La cultura moderna no está tan entusiasmada con el matrimonio, aunque sea columna vertebral de la sociedad. El amor de protección, resguarda tu corazón y el corazón de tu pareja de las amenazas hacia tu matrimonio, y ¡créame que las hay!
5. Celebración del amor – ¡Así es… celebre su matrimonio! Qué obsequio se han dado los dos. Celebración del amor los equipa para mantener una conexión emocional, física y espiritual satisfactoria. ¡Celébrelo!
6. Amor renovador – Ningún matrimonio sobrevivirá si alguno o ambos cónyuges desafían la integridad de éste con amenazas de irse. El hecho es que el amor renovador les permite al esposo y a la esposa observar el convenio del matrimonio como si fuese indestructible (tal y como Dios lo hace). Así que comparta este regalo con su pareja cada día. Gócense en el hecho que estarán juntos por siempre… ¡“para bien o mal”!
Estas seis expresiones de amor son vitales para mejorar su matrimonio. También les enseñará a sus hijos a entender de qué se trata el amor bíblico y matrimonial.
El amor toma tiempo; cualquier buena relación lo toma. ¡Así que mantente en línea, sigue orando y empieza a amar a tu pareja para que tu matrimonio sea “a prueba de divorcio”!
(Información sacada de Haz tu matrimonio a prueba del divorcio, por el Dr. Gary y Bárbara Rosberg)













