"Al llegar a la 煤ltima grada, mir茅 hac铆a arriba y hab铆a un hombre enmascarado con guantes de cuero y un gran cuchillo", Wendy relata.
El hombre la oblig贸 a entrar en su apartamento, cerrar las puertas y ventanas. Entonces la llev贸 a su cuarto. "Le suplicaba que me dejara, y eso parec铆a enojarlo cada vez m谩s. Entonces le obedec铆. Pas贸 el resto de la tarde conmigo, abusando de m铆. Cuando termin贸 me amenaz贸 diciendo: 'Si le dices a alguien que he estado aqu铆 y lo que hice, regresar茅 y har茅 algo peor'."
Wendy corri贸 a casa de su prometido y juntos llamaron a la polic铆a. Se tom贸 evidencia y se archivaron reportes, pero la pesadilla de Wendy apenas hab铆a comenzado.
"No dorm铆a de noche, y si lograba hacerlo me despertaba gritando porque so帽aba que 茅l estaba sobre mi con aquel cuchillo. No quer铆a subir gradas, ir a un cuarto sola o un edificio vac铆o. El temor controlaba toda mi vida."
Wendy luch贸 por rehacer su vida. Se cas贸, empez贸 la escuela de leyes y una familia. Por fuera, todo parec铆a estar bien. Por dentro Wendy estaba enojada con Dios y buscando respuestas.
"Recuerdo muchas veces haber gritado diciendo: 'Dios, te odio. No eres del que o铆r ense帽ar mientras crec铆a. No entiendo c贸mo puedes sentarte en tu trono y ver que le suceda algo a una hija tuya'. Estuve en un momento muy oscuro con Dios."
Wendy decidi贸 compartirle a su abuela acerca de sus luchas internas. Wendy recuerda aun el consejo que recibi贸 de ella: "Ella dijo: 'Wendy, no vas a sanar de lo que sucedi贸 en el pasado, hasta que perdones a quien te atac贸.' Por muchos a帽os sus palabras acerca del perd贸n dieron vuelta en mi coraz贸n y en mi mente".
Finalmente, sabiendo que no habr铆a forma de encontrar al que le produjo ese da帽o, ella tom贸 una decisi贸n. "Agarr茅 mi Biblia y recuerdo decir: 'Te perdono, quien sea que eres, te perdono'. Nombr茅 todas las cosas que 茅l me quit贸: mi seguridad, mi dignidad, mi valor. Mientras dejaba salir todo eso, sent铆 como si estaba siendo lavada. No puedo explicarlo, pero fue tan liberador. Cuando termin贸 todo, sent铆 que se hab铆a quitado un peso de encima."
Mientras la amargura se fue disipando, el temor contin煤o fuertemente. Eso afectaba a todos a su alrededor, incluyendo a su esposo y su carrera profesional. "Se ped铆an cosas de 茅l, que 茅l no har铆a pensando en m铆. 脡l diciendo que no quiz谩s hizo una diferencia ante los ojos de sus jefes, pero 茅l no me hizo sentir mal. 脡l nunca me hizo sentir mal, siempre me pon铆a primero."
El temor abrumaba a Wendy, incluso luego de haber acabado con la escuela de leyes e iniciado un trabajo en un bufete de abogados prestigioso. Wendy explica: "Me sub铆a al ascensor, y me aseguraba siempre de estar con mujeres. Si ellas se bajaban y yo quedaba sola con un hombre, tambi茅n me bajaba. Por alg煤n motivo, llegu茅 al punto donde pens茅: 'Ya no puedo hacer esto m谩s'".
Wendy decidi贸 hablar con su pastor, quien le se帽al贸 la historia del hombre en la camilla del libro de Juan. "En esta historia, Jes煤s le dice a este hombre que ha estado cojo: '驴Quieres quedar sano?' Jes煤s sana a este hombre, y las palabras que 脡l usa al final son: 'Lev谩ntate, recoge tu camilla y anda'. El pastor me vio a los ojos y dijo: 'Wendy, 驴quieres quedar sana? No lo creo. Creo que est谩s c贸moda en este lecho de l谩stima. Dios tiene una vida abundante y un plan incre铆ble para tu vida, y hasta que te levantes de tu lecho, nunca lo sabr谩s".
Wendy empez贸 a estudiar la Biblia, donde aprendi贸 que el temor era una atadura sobre su vida. "Por primera vez, mi oraci贸n cambi贸. En lugar de decir: 'Dios, quita mi temor', dije: 'Dios, ay煤dame a superar mi temor'. Ahora entend铆a que Dios me hab铆a dado el poder de su Palabra, y empec茅 a leerla, orarla, memorizarla y hablarla."
La siguiente oportunidad que su esposo sali贸 de la ciudad, Wendy revis贸 cuidadosamente su casa, se acost贸 y empez贸 a orar.
"Tuve la impresi贸n que Dios me dec铆a que apagara el televisor. Recuerdo haber pensado: 'No quiero apagar el tele, porque escuchar茅 cada sonido en la casa'. Pero fue un sentir muy fuerte. Finalmente, obedec铆. En lugar de sentir temor, tuve gran paz. Fue una paz que no hab铆a sentido en m谩s de 10 a帽os. Recuerdo haberme postrado al lado de mi cama, sintiendo un muro de 谩ngeles alrededor de mi casa."
Wendy dice que esa noche, Dios la libr贸 de su temor. Hoy, ella es una esposa, madre y maestra de la Biblia con mucha confianza, y quiere que otros experimenten la sanidad que ella encontr贸 en la Palabra de Dios. "Lo que me sucedi贸 a m铆, siempre estar谩 ah铆, pero Dios lo ha tomado y lo ha usado en una forma que me hace sentir mejor, diferente, m谩s fuerte, m谩s 煤til en su reino. 脡l es nuestra esperanza, quien nos cargar谩. Todo lo har谩 para bien para quienes lo aman y son llamados de acuerdo a su prop贸sito."









Fue el 7 de junio de 1986. Wendy Blight se hab铆a reci茅n graduado de la universidad. Esa tarde, luego de relajarse junto a la piscina con sus amigos, ella se dirigi贸 a su apartamento para cambiarse.




