Estos son carbohidratos que son bajos o moderados en el índice glicémico. Las personas que siguen este tipo de dieta son más dados a reducir libras y mantener su nuevo peso por una simple razón: mantienen estable su nivel de azúcar en la sangre, lo que les mantiene en una zona de “quema grasas” durante el día.
El índice glicémico valora los alimentos de acuerdo a cuan rápido causan que aumente el azúcar en la sangre. La razón por la que vemos esto es porque los azúcares (carbohidratos) hacen que el cuerpo emita una hormona llamada insulina. Es común saber que la insulina trabaja para tomar todos los azúcares de su corriente sanguínea para las células tengan energía. Sin embargo, la insulina también trabaja como una hormona de almacenamiento. Cuando se provoca una gran cantidad de insulina en respuesta a una comida de alto contenido glicémico, eso estimula al cuerpo a guardar todas esas calorías adicionales como grasa.
Alimentos comunes con alto índice glicémico son cualquiera que ha sido hecho con harina blanca refinada o azúcar refinado. Muchas comidas procesadas, congeladas o empaquetadas tienen de esos ingredientes. Esto incluye panes, pastas, cereal, arepas, galleta soda, papitas y galletas. Estos deben ser evitados porque provocan una gran cantidad de insulina y que el cuerpo almacena las calorías adicionales como grasa.
Comidas de bajo índice glicémico son casi todas las frutas y vegetales, al igual que nueces, semillas, carme de vaca, pollo, pescado, huevos y la mayoría de los granos. Como podrá observar, estamos hablando de todos los alimentos naturales del cual el Señor nos dio dominio.
El problema es que más personas se alimentan más de comida procesada y ‘rápida’, y no de lo que Dios nos dio. Es como una epidemia. Esta forma equivocada de alimentarse está causando problemas como la obesidad, antojos, hipoglicemia, resistencia a la insulina, diabetes, alta presión sanguínea, depresión y triglicéridos elevados. Todos estos problemas médicos han sido tan prevalecientes y asociados con la insulina elevada que se les ha llamado a todo el Síndrome metabólico.
Leer los ingredientes
Los peores ingredientes de los cuales nos debemos alejar son comidas y bebidas que usan jarabe de maíz de alta fructosa para endulzar. Por ejemplo, las bebidas gaseosas, algunos jugos, confites, barras energéticas y batidos. Los fabricantes disfrazan los azúcares con nombres como maltodextrina, dextrosa, maltosa y sucralosa.
La clave es el balance
El éxito de perder peso viene de permanecer quemando grasas durante el día. Alimentos de alto contenido glicémico o carbohidratos lo sacan de esa “zona” porque el azúcar en su sangre está corriendo constantemente activando hormonas equivocadas. La insulina no es una hormona mala o buena, sólo hace para lo que está diseñada. Cuando uno produce mucha, el cuerpo almacenará esos carbohidratos como grasa, al igual que producirá glucagon, una hormona que desintegra las grasas.
Estas dos hormonas: la insulina y el glucagon, trabajan opuestamente, como en un sube y baja, si uno está arriba el otro está abajo y viceversa. La proteína activa el glucagon, mientras que los carbohidratos activan la insulina. Cuando las personas tienen una dieta baja en grasas, tienden a comer más carbohidratos. La gente que come pocos o cero carbohidratos, comen más proteína y eso produce bastante glucagon, pero el cuerpo y el cerebro necesitan de los carbohidratos para tener energía y funcionar adecuadamente.
Quienes comen pocos carbohidratos se pueden agitar fácilmente porque su cerebro no está recibiendo suficiente combustible. La función normal del cerebro depende de los carbohidratos. Cuando su nivel de azúcar en la sangre cae por comer alimentos equivocados, saltarse tiempos de comida o comer pocos carbohidratos, esto afecta la función normal del cerebro. Es por eso que mucha gente lucha con antojos, irritabilidad, cambios de humor y dificultad al concentrarse. El cerebro está perdiendo su combustible primario, y eso crea problemas.
Una comida o refrigerio que mantenga su nivel de azúcar en la sangre estable debe tener una buena combinación de proteínas, grasas y carbohidratos. Estos tres nutrientes son importantes para el funcionamiento correcto del cuerpo. Cuando comemos mucho o poco de ellos, creamos desbalances que desordenan nuestro metabolismo. Cuando nos alimentamos más de lo que Dios nos dio para comer, en su estado natural, podemos mantener ese balance. Es cuando comemos más de la comida procesada que se crean todo tipo de problemas.
Encontrar calidad alimenticia es difícil, por eso tantos consumen barras saludables en lugar de comida chatarra. Tenga cuidado de muchas barras saludables en el mercado, ya que varias son barras dulces con alguna proteína. Muchas otras tienen productos artificiales para endulzar, ácidos de grasa trans, maní y glutamato de monosodio. Todos estos deben ser evitados.









En la última década, la moda de dietas ha cambiado de “bajo en grasas” a “bajo en carbohidratos”. Desafortunadamente, ninguna es correcta. Estudios confirman que la mejor dieta para perder esas libras de más consiste más en lo que yo llamo “carbohidratos lentos”.




