“Lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que detesto, eso hago” – Romanos 7:15
¿Le ha pasado que se sienta frente a la computadora con la intención de cumplir algo importante, y luego se distrae leyendo sus correos, y entonces ha pasado una hora pero no ha logrado cumplir su cometido? O tal vez usted es muy cumplido frente al monitor, pero al pasar por la cocina, las golosinas parecen llamarle desde la alacena. Usted está tratando de comer más sanamente, pero en esos momentos débiles, la tentación es muy fuerte para resistir su conciencia.